EL REY QUE NO QUERIA BAÑARSE
EL REY QUE NO QUERÍA BAÑARSE
(Adaptación de José Gregorio Herrera Z. sobre el cuento homónimo de Ema Wolf)
ESCENA 1 ¡Ha llegado el rey!
(El escenario totalmente cubierto, mientras la luz sube se descubre la sombra del narrador en un extremo alto del espacio)
Narrador: (Mientras mira a lo lejos) Las esponjas suelen contar historias interesantes. El único problema es que las cuentan en voz muy baja, de modo que para oírlas hay que lavarse bien las orejas. Una esponja me contó una vez lo siguiente: En una época lejana las guerras duraban mucho. Un rey se iba a la guerra y volvía treinta años después, cansado y sudado de tanto cabalgar, con la espada tinta en chinchulín enemigo. Algo así le sucedió al rey Vigildo. Se fue de guerra una mañana y volvió veinte años más tarde protestando porque le dolía todo el cuerpo.
(Se escucha un canto militar que crece lentamente, al tiempo que aparece desde el público el rey Vigildo, bastante sucio y maltrecho. Suena una fanfarria mientras se abre el telón, el narrador desaparece.)
(Rápidamente salen Clota y Elvira y después)
Clota y Elvira: ¡El rey, ha llegado el rey!!!
(Todos los habitantes de palacio salen presurosos, menos la abuela a quien la edad le retrasa los pasos)
Inés: Oh Vigildo, mi tierno capullo has vuelto.
Vigildo: (Desde lejos) Inés mi cabra montés. (El rey corre hacia ella y al abrir los brazos todos se desmayan)
Inés: (Tapándose la nariz y con sentidas náuseas) Prepárenle una bañera con agua caliente. (Clota y Elvira salen velozmente)
(Vigildo se huele sin reconocer su olor. Al fin llega la abuela y al sentir el molesto olor huye pero Vigildo la sorprende por detrás y la levanta)
Abuela: Suéltame puerco asqueroso que hueles a mil diablos!!!!
Vigildo: La abuela no cambia, sigue igual de cariñosa. (La abuela sale refunfuñando y limpiándose la ropa) (Dirigiéndose a Flora) Flora hermanita querida.
Flora: Vigildo, me da gusto verte (En secreto al público) Pero no me da nada de gusto olerte… (Vigildo la mira desconcertado) digo… digo… que es maravilloso aquí tenerte.
Vigildo: Y acaso tú no piensas saludarme mi leal chambelán?
Chambelán: Señor: qué agradable sorpresa (Le toma las manos y le hace una reverencia) (Al público) Pero qué desagradable olor, debe traer un zorrillo entre las ropas… (Vigildo lo mira) digo… digo… que hay que celebrar… que traigan ya las copas.
Inés: Nada de eso, antes de celebrar Vigildo debe darse un baño… (Al público) porque tiene olor a caño.
(Entran Juana y Susana muy emocionadas al conocer la noticia del regreso de su padre)
Juana y Susana: Papaíto… (Ambas lo abrazan y el las aprisiona contra su pecho, ellas se retuercen y gritan)
Inés: (Reprendiéndolas) Niñas dejen tanta alharaca.
Juana y Susana: Mi papaíto huele a caca.
(Entra Clodoveco)
Clodoveco: Mi rey
Vigildo: Clodoveco, mi buen amigo, venga acá un abrazo… (El rey va a abrazarlo y todos le hacen señas de que no se lo permita, Clodoveco huye y con él toda la corte, en el momento en que está acorralado, este se le escabulle al rey)
Elvira: Su majestad, aquí está el agua.
Clota: Y aquí… (Velozmente) los detergentes, los jabones, el límpido, el desinfectante, el suavizante, el quita manchas, los cepillos y las esponjas.
(Todos miran sospechosamente al rey y este temeroso huye mientras todos los persiguen con la bañera)
Vigildo: ¡No me baño, no me baño y no me baño!!!
Chambelán: ¿Qué pasa majestad?
Flora: Acaso el agua está demasiado caliente?
Juana: El jabón demasiado frío?
Susana: La bañera es muy profunda?
Vigildo: (Intentando salvarse de esta embarazosa situación) No… es que… antes quiero… comer. ¡Si eso es, antes quiero comer!
Inés: No se diga más, entonces Clota y Elvira preparen la mesa.
(Todos salen del escenario mientras Clota y Elvira a gran velocidad organizan el comedor, dispuesto con deliciosos manjares encima)
ESCENA 2 El comedor
(Todos se disponen a la cena, menos Clota y Elvira que continúan sirviendo platos, bandejas, copas, botellas)
Elvira: Su majestad está lista la mesa.
Clota: Y están servidos el vino, el caviar, el pollo, la sopa, las frutas, las malteadas, el pastel y los merengues.
(Se inicia el banquete pero al ver comer al rey nadie más puede hacerlo, el rey se embadurna de comida y se sube encima de la mesa cual si fuera un chancho hambriento)
Abuela: No sólo la costumbre del baño perdió en la guerra, sino también los modales.
Vigildo: Inés, recompensa a Clodoveco, en veinte años no había probado platillos más deliciosos. Traigan a Clodoveco.
(Elvira y Clota hacen de soldados y traen a Clodoveco que llega temblando y asustado)
Clodoveco: No por favor, majestad no me mate. Le prometo que no volveré a probarme los vestidos de la reina, ni tampoco a cortar el cabello de las muñecas de las princesas, ni mucho menos volveré a lavar el sanitario con el cepillo de dientes del Chambelán, tampoco degustaré antes de servir los pasteles de la Duquesa, ni me robaré para contar en la noche las historias que escribe Clara. Los calzones de las mucamas no se desaparecerán del tendedero y nunca, más nunca su majestad me verá espiando a la abuela mientras se baña.
Vigildo: Y quién te quiere matar, si yo te voy a recompensar. (Le entrega una mugrosa bolsa que saca de sus clazoncillos) Anda y disfruta de lo que has ganado.
Clodoveco: (En su emoción se abalanza sobre el rey y lo besa y lo abraza) Salve a su majestad el rey Vigildo!!! (Al percibir el olor se separa rápidamente y se marcha escupiendo)
(El rey termina panzón después de semejante banquete y no puede moverse de su silla, la reina hace una señal para que saquen la mesa y las sillas, las mucamas parecen vestidas como gladiadoras del aseo y listas a combatir la mugre)
Flora: Ahora Vigildo, es la hora de tu baño.
Inés: Has quedado satisfecho y pronto quedarás limpio.
Abuela: (Levantando su bastón) Ya era hora de limpiar esa fetidez andante.
Chambelán: Majestad, tenga la bondad de entrar en la bañera. (Una música de suspenso se escucha, mientras la corte se ubica en una calle de honor, el rey se acerca, mete un pie en la bañera y se devuelve rápidamente)
Vigildo: ¡No me baño, no me baño, no me baño y NO me baño!!!
(Todos se miran desconcertados)
Chambelán: ¿Qué pasa majestad?
Flora: ¿Acaso el agua está demasiado fría?
Juana: ¿El jabón demasiado resbaloso?
Susana: ¿La bañera es poco profunda?
Vigildo: ¡No, no y no, pero no me baño nada.
Inés: Ahhhh, ¿Con que así es la cosa? Entonces… atrápenlo!!!!
Flora: Que no se vaya a escapar!!
Abuela: Limpiemos ese popó andante. ¡Vayan tras él!!!
(La corte se vuelve todo un zafarrancho, al final atrapan a Vigildo y lo llevan a la bañera)
Vigildo: ¡Suéltenme! ¡Suéltenme! Está bien me voy a bañar
Inés: Suétenlo.
Vigildo: Déjenme sólo con la bañera.
Flora: El rey necesita bañarse a solas… eso espero.
Inés: Espero que así sea Vigildo, porque la próxima vez no tendremos compasión. (Suena una música de acción y todos se retiran)
Abuela: ¿Pero qué hacen? Este puerco no se va a bañar, mis viejas narices ya no soportan más… (Sacan a la abuela mientras esta continúa alegando)
(El rey se queda solo en su silla, mirando con temor la bañera e intentando colocar su pie en ella, en un momento se asoma un cepillo por uno de los costados)
Cepillo: ¿A qué le temes Vigildito, si sólo voy a acariciar tu mugrosa piel?
Vigildo: ¿Quien dijo eso? No bromeen así conmigo.
(Al otro lado se asoma una esponja)
Esponja: ¿Qué esperas Mugrildo, yo si te voy a dejar reluciente y con buen olor
Vigildo: Inés y Flora, les dije que me dejaran solo… (Se escuchan risas) ¿Quién anda ahí?
Cepillo y esponja: Hola rey Vigildo, nosotros te ayudaremos a ser de nuevo un rey limpio.
(El rey huye y el cepillo y la esponja lo persiguen)
Vigildo: Ayyyyyy, auxilio, socorro!!!!!!
(La esponja y el cepillo lo tienen acorralado y se preparan para atacarlo)
Cepillo y esponja: A la una, a las dos y a las… (En este momento se escuchan las voces de toda la corte, se apaga completamente la luz y el rey continúa gritando, al encenderse la luz el rey se encuentra en el suelo con una esponja y un cepillo de tamaño normal)
Flora: Vigildo deja de jugar y por favor báñate.
Vigildo: Ahora sí que…!No me baño, no me baño y no me baño!!! Una esponja y un cepillo quieren matarme!!
Chambelán: (En secreto) Majestad entiendo que no quiera bañarse, pero no es necesario que invente esas historias tan absurdas.
Vigildo: No estoy inventando nada, todo es cierto y si es mentira que se muera… ¡Flora!
Flora: ¿Yo? ¿Yo por qué?
Vigildo: Está bien que se muera Clota.
Clota: ¿Yo? De ninguna manera.
Vigildo: Entonces… (Mira a Elvira)
Elvira: Ni lo pienses.
Vigildo: Entonces que se muera la abuela.
Abuela: (Desde adentro) Ayyy que me muero.
(Unos acuden, otros se quedan estupefactos)
Abuela: Que me muero… con ese desagradable olor, o se baña o lo baño. (Todos la detienen)
Inés: Fuera todos, (Se remanga su vestido) yo me encargo del rey. (La reina de dirige hacia el rey con gesto de furia y sus manos en posición de garras, el rey muerto de pánico se esconde)
Vigildo: (Aterrorizado) Espera mi amor… he tomado una decisión… me voy a … a… cambiar las medias.
(Flora tranquiliza a Inés)
Flora: Espera Inés, al menos ya hemos logrado algo.
Inés: (Hace sonar una campanilla y de inmediato aparece toda la corte) Como es una situación extrema, permitiré que un voluntario le cambie las medias al rey.
Abuela: No lo toco, prefiero que me corten la cabeza.
Chambelán: Tengo asuntos diplomáticos que atender.
Flora: Que lo haga Susana.
Susana: Yo no, que lo haga Juana.
Juana: ¿Y yo qué hice? (Se pone a llorar y sale corriendo)
Clodoveco: Yo debo… sacar el gato al patio.
Clota y Elvira: (Quienesson las últimsa que quedan) Yo… yo… yo…
Flora e Inés: Tú nada, busca unas medias limpias para el rey y cámbiaselas inmediatamente.
Clota y Elvira: Por favor…
Flora e Inés: inmediatamente.
Clota y Elvira: Pero… pero…
Inés: Pero nada, no tarden con las medias. (Todos salen)
(Clota y Elvira entran totalmente cubiertas, con tapabocas, guantes)
Elvira: Su majestad aquí están las medias.
Clota: En colores verde, naranja, rojo, violeta, amarillo, rosa, café, gris y azules.
Vigildo: No quiero ninguna de esas. Tráeme las blancas. (Elvira saca de su sombrero un par de medias blancas, se aproximan al rey que está sentado y con gestos de asco le quita los zapatos y luego las medias) Oh por Dios, no sobreviviremos. (Empacan todo en una bolsa y la arrojan, al instante se escucha una explosión, le ponen rápidamente las medias y huyen despavoridas, Vigildo se queda riendo)
(Entran todos con ganchos en la nariz)
Inés: (Suplicando) Vigildo…¿ por qué no te bañas?
Flora: ¿Qué te pasa Vigildo? ¿Temes oxidarte o despintarte o encogerte o arrugarte?
Inés: Vigildo... báñate por favor.
Todos: (Se arrodillan) Por favor su majestad. (Todos están paralizados y el Clara se levanta)
ESCENA 3 La bañera
Narrador: Siempre que llegaba el momento de sumergirse en la bañera el rey se negaba. Por muchos esfuerzos que hicieron no hubo caso. De nuevo tratarlo de meterlo en la bañera entre cuatro, y luego entre ocho, pero tanto gritó y tanto escándalo hizo para zafarse que al fin lo soltaron. Así pasaron días interminables hasta que el rey se atrevió a confesar.
Vigildo: He estado veinte años en la guerra veinte y hemos derrotado a los otros reinos, pero el triunfo sobre los soberanos enemigos nos ha hecho herederos de su larga ruina. Ya no quiero estar más en la guerra, me da vergüenza lo que con ella he conseguido, pero es cierto que no sé hacer nada más y extraño las armas, los soldados, las fortalezas, las batallas! Después de tantos años de guerra, ¿Qué voy a hacer yo sumergido como un tonto en una bañera de agua tibia! Además de aburrirme me sentiría ridículo.
Ya no quiero ser un rey guerrero pero tampoco un trapo en remojo.
Clota: Pensándolo bien el rey Vigildo tiene razón.
Juana y Susana: ¿Pero cómo solucionarlo?
(Todos se quedan pensando)
Chambelán: Se me ocurre una idea… (Todos se reúnen en círculo, murmullos, finalmente se abre el círculo)
Elvira: ¿Pero quién va a hacerlo?
Juana y Susana: ¡El juguetero!
Abuela: Pero qué idiotas, si aquí no hay juguetero. (Todos miran a Clodoveco)
Clodoveco: A mí no me miren yo soy cocinero, zapatero, barrendero, peluquero, sastre y cochero, no voy a ser juguetero.
Inés: Todos un ¡HURRA! Por el juguetero real.
Todos: ¡Hurra!!!!
Narrador: Mandaron a hacer un ejército de soldados del tamaño de un dedo pulgar, cada uno con su escudo, su lanza y su caballo, y pintaron los uniformes del mismo color que el de los soldado del rey. También construyeron una pequeña fortaleza con puente levadizo y cocodrilos del tamaño de un carretel para poner en el foso del castillo. Fabricaron tambores y clarines en miniatura. Y barcos de guerra que navegaban empujados a mano o a soplidos. Todo eso lo metieron en la bañera del rey junto con algunos dragones de jabón.
Vigildo: Era justo lo que necesitaba!! Avanzad mis valientes!!! No reculéis cobardes! ¡ Por el flanco izquierdo! ¡ Por la popa!
Narrador: Vigildo quedó fascinado. Ligero como una foca se zambulló en el agua, alineó a sus soldados y ahí no más inició un zafarrancho de salpicaduras y combate. Según su costumbre, daba órdenes y contraórdenes. Hacía sonar su corneta. Desde ahora la guerra sólo sería un juego y la única ruina que dejaría serían los pisos mojados del palacio.
Narrador: La esponja me contó que después no había forma de sacarlo del agua.
También que esa costumbre quedó para siempre. Es por eso que todavía hoy, cuando los chicos se van a bañar, llevan sus soldados, sus perros, sus osos, sus tambores, sus cascos, sus armas, sus caballos, sus patos, y sus patas de rana. Y si no fuera así, cuéntenme lo aburrido que es bañarse.
Inés: Vigildo sal del agua.
Vigildo: No me salgo! No me salgo, no me salgo y no me salgo!
Clara: Esta historia me contaron
Un esponja y un cepillo
Que al rey lo bañaron,
Le estregaron el fundillo
Chambelán: Y ahora a celebrar
Que traigan ya las copas
El rey ya se bañó
Cámbienle las ropas.
Vigildo: Estar en la guerra
Mi vida todo era
Ahora sólo quiero
Vivir en la bañera.
Clota y Elvira: El rey se ha bañado
Se ha enjabonado
Se ha estregado
y luego se ha juagado
Inés: Así limpiecito
Pareces un capullo
Por eso rey Vigildo
Todo lo mío es tuyo.
Juana y Susana: Felices estamos
Porque papi ha llegado
Y podemos abrazarlo
Porque ya se ha bañado.
Abuela: Yo para estar limpia
Voy siempre a la ducha
Y me voy a casar
Aunque ya estoy muy cucha.
Clodoveco: Debajo de la cama
Nos vamos a besar
Y cuando nadie vea
Nos vamos a bailar.
Flora: Preparen la mesa
Pongan el mantel
Que yo para la boda
Cocino un pastel.
Todos: Aquí esta historia
Ya ha terminado
Pedimos un aplauso
Si les ha gustado.
TELÓN